Salakpra, 18 y 19 de junio de 2008
Visita al santuario natural Salakpra, 18 y 19 de junio de 2008 - El colectivo Elephant Conservation Network ha dedicado una década a la investigación de los conflictos entre las poblaciones humanas y las poblaciones de elefantes en Salakpra, Kanchanaburi, en la zona oeste de Tailandia. Elephant Conservation Network colabora con Forru, el departamento de reforestación de la Universidad de Chiang Mai, y busca poner en práctica un proyecto inicialmente concentrado en la identificación de las especies actuales de árboles, la asesoría sobre especies de árboles necesarias, el establecimiento de calendarios para la recolección y el cultivo de semillas, la construcción de viveros con espacio para actividades de investigación y análisis de datos, la capacitación de la población local en actividades de reforestación y el desarrollo de una red de personas interesadas en la resolución de los conflictos entre poblaciones humanas y poblaciones de elefantes. Es un proyecto importante en el que Bring the Elephant Home participará en el transcurso del próximo año; sin embargo, necesitamos de ayuda inmediata: los guarda bosques del santuario natural Salakpra ya están plantando árboles en pequeña escala. Los bosques requieren urgentemente de más diversidad. Estamos formulando, en colaboración con Elephant Conservation Network y los guardas forestales, un plan de emergencia a fin de empezar a plantar árboles durante esta temporada de lluvias. Construiremos un vivero dentro del santuario para generar una diversidad duradera de especies.
Salakpra es un santuario natural; en Tailandia, los santuarios ocupan una categoría legal distinta de la asignada a los parques nacionales como Khao Yai. Ambas figuras se refieren a zonas protegidas, pero los turistas tienen acceso a los parques nacionales, lo que se traduce en un mayor flujo de recursos y mayor notoriedad. Los santuarios naturales están dedicados a los animales y el acceso humano está limitado a los guardas forestales. La base de los guardas está oculta en la espesura del bosque, en el corazón mismo del territorio en el que viven alrededor de 174 elefantes. En temporada de lluvias, los bosques se ven exuberantes y verdes, ofrecen grandes cantidades de alimento y agua para los elefantes. Sin embargo, la mayor parte de los bosques consiste en bambú, lo que dificulta la diversidad de especies. La abundancia de bambú impide el crecimiento de otros árboles. No cabe duda de la presencia de elefantes: excremento fresco, huellas en el lodo y árboles carcomidos.
Cuando haya suficiente alimento para los elefantes, ellos mismos generarán más diversidad y preservarán la vida de los bosques. Cerca de la base de los guardas forestales hay un espacio idóneo para la plantación de árboles. Los silvicultores elaboran de inmediato una lista de las especies necesarias de árboles y deciden el número de rai, deciden dónde levantar cortafuegos y qué hacer con la maleza. Lo más importante es que todos nos alistamos para poner manos a la obra. Tres días después, Bring the Elephant Home y Elephant Conservation Network tienen el diseño de todo el proyecto y los guardas forestales ya calcularon el presupuesto. Una semana más tarde, los guardas reciben capacitación de Forru y aprenden a construir y mantener un vivero, cultivar semillas y organizar la reforestación. El fin de semana del 2 y 3 de agosto se plantaron 10,000 árboles para los elefantes silvestres de Salakpra.














