Antoinette van de Water
por Antoinette van de Water, fundadora
“La idea de fundar Bring the Elephant Home nació mientras trabajaba como voluntaria en Elephant Nature Park en 2002. Este parque es un santuario para elefantes jubilados… jubilados de una vida de mendicidad, “entretenimiento” para humanos y otras tareas infames. Ahí me enamoré de Ging Mai, una cría de elefante que había sido rescatada tras perder a su madre. Sangduen Chailert, mejor conocida con el sobrenombre Lek, fundadora de Elephant Nature Park, hizo de madre sustituta y brindó a Ging Mai todo el amor y los cuidados que necesitaba para sobrevivir. Durante un viaje a Bangkok encontré otro bebé elefante terriblemente necesitado de ayuda: mendigaba y pedía comida en la calle Khao San. ¡Nunca olvidaré el terror reflejado en sus ojos! Me rompió el corazón, pero no conseguí traerlo a Elephant Nature Park. Estos encuentros con crías de elefante y la experiencia que viví en Elephant Nature Park me marcaron profundamente, tanto que dos años después volví como voluntaria, pero decidida a colaborar mucho más. Al principio me sentía tímida y temerosa, pero me acerqué a la gente de Elephant Nature Park para hablarles de mi sueño y mi meta: ¿Podría rescatar a dos elefantes mendigos y realizar un viaje educativo a través de Tailandia con apoyo del parque a fin de informar a la población de la terrible situación de los elefantes? ¡Me dieron muchos consejos, apoyo y un presupuesto! Volví a los Países Bajos con muchas ideas, inspirada y decidida a hacer mi sueño realidad; registré la fundación Bring the Elephant Home y eché a andar el trabajo de recaudación de fondos.
En noviembre de 2005 encontré a Dok Ngeon (de 8 años) en el festival de elefantes de Surin. Dok Ngeon estaba sumamente estresada, gritaba y agitaba la cabeza; estaba sometida a adiestramiento para aprender nuevas gracias, como tocar la armónica. La crueldad de este tipo de adiestramiento era evidente: la elefanta tenía muchas cicatrices y heridas todavía abiertas. Yo no tenía la menor duda: había que ayudarla. Sri Nuan (de 47 años) también era una elefanta mendiga. Su mahout me contó que Sri Nuan había roto sus cadenas y se había escapado durante la noche. Alguien le lanzó un proyectil con una honda en un arrozal y le sacó un ojo. Su cría, Nhung Nhing, había sido vendida a los dueños de un espectáculo cuando solo contaba 8 meses de vida. Traumatizada por la pérdida de su bebé, ciega de un ojo y mendigando en las calles… pensé que Sri Nuan estaría feliz de cuidar de Dok Ngeon y si algo necesitaba Dok Ngeon era una especie de tía. Por suerte, pudimos comprar a las dos.
Sri Nuan, Dok Ngeon y el equipo de rescate de elefantes se embarcó en un viaje de demostración desde Bangkok hasta el parque Elephant Nature Park en Mae Tang, 60 kilómetros al norte de Chiang Mai. A lo largo del recorrido se realizaron sesiones informativas en las escuelas sobre la vida de los elefantes y concursos de dibujo inspirados en los elefantes, además de reuniones de trabajo con los gobiernos locales para abordar el tema de los elefantes callejeros.
Hoy Sri Nuan y Dok Ngeon disfrutan de la vida en Elephant Nature Park, donde podrán pasar el resto de sus días como elefantas libres. Sri Nuan se ha convertido en una tía protectora para el bebé Pupia y siempre está cerca de él. Después de haber perdido a su propia cría, Sri Nuan se ve feliz cuando este pequeño la sigue. Además, está pendiente de Dok Ngeon, con quien desarrolló un fuerte vínculo durante el viaje hacia Elephant Nature Park. Al llegar, Dok Ngeon tenía miedo de todos los elefantes y todos los humanos; sin embargo, Sri Nuan la protegió y se encargó de hacerla sentir a salvo hasta que se integró a la nueva familia. Dok Ngeon tardó prácticamente seis meses en empezar a disfrutar realmente su juventud. La primera vez que la vi jugar en el baño de lodo con el resto de los bebés una sonrisa se dibujó en mi corazón. ¡Misión cumplida!
Muchos medios nacionales e internacionales (visita las páginas dedicadas a los medios) transmitieron información sobre este viaje, como el documental ‘Return to the Wild’, ganador del Premio Roscar y transmitido alrededor del mundo, Tailandia incluida, por Animal Planet. Además, la editorial Silkworm Publisher pondrá a la venta en Tailandia el libro Unchained (Sin cadenas) hacia julio de 2008.
La gente está consciente de la difícil situación que aflige a los elefantes mendigos y muchos prefieren visitar parques donde se respeta la vida animal, como Elephant Nature Park. Sin embargo, ¡queda mucho por hacer!
Después de ese proyecto tuvimos que iniciar otras campañas de recaudación de fondos para seguir ayudando a los elefantes. Iniciamos un programa de adopción para ayudar a Dok Ngeon y a Sri Nuan; a fin de ampliar su hábitat y alimentarlas, compramos una plantación de plátano y un terreno vecino al parque Elephant Nature Park. Intenté convencer a las agencias de viajes neerlandesas para que incluyeran una visita a Elephant Nature Park en sus programas en lugar de un simple paseo sobre el lomo de un elefante; hasta ahora, dos agencias lo hicieron. Con el propósito de demostrar que el turismo en armonía con los elefantes en posible, mostrar nuestro trabajo a nuestros donantes y apoyar diversos proyectos de elefantes en Tailandia, empezamos a organizar nuestros propios paseos Chang: un paseo de tres semanas para aprender todo acerca de los elefantes y conocer la belleza de este país. Los participantes visitan Elephant Nature Park, el Centro de Conservación de Elefantes, el Santuario de Elefantes Boon Lott en Sukhothia, conocen el proyecto de fabricación de papel con estiércol de elefante, se alojan en la vivienda de un mahout en Isaan, hacen caminatas en Khao Yai, reciben información sobre los elefantes silvestres, bañan elefantes en Elephants & Friends en Kanchanaburi, visitan templos para elefantes, cementerios de elefantes y mucho más. Una experiencia elefantiásica inolvidable… ¡y todas las ganancias se invierten en más ayuda para los elefantes!
Al familiarizarme con la situación de los elefantes advertí que la deforestación es la causa de muchos de sus problemas; tenemos que combatirla para ayudar a todos los elefantes de Tailandia. En 2008 iniciamos un nuevo proyecto: Árboles para los elefantes. Nuestra meta es plantar 100,000 árboles en el transcurso de un año. Además, el proyecto implica la colaboración estrecha con diversas organizaciones tailandesas: necesitamos su experiencia, conocimientos y redes de acción. Durante los preparativos del proyecto encontramos más elefantes necesitados de ayuda y más personas dispuestas a ayudar. Estoy absolutamente convencida de que uniendo esfuerzos lograremos marcar la diferencia en las vidas de los elefantes tailandeses.
Saludos cordiales,
Antoinette van de Water”
Por favor, ayúdanos a cumplir nuestras metas, ¡súmate a nuestro esfuerzo!
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