Noticias sobre Nok Noi
Nok Noi: por vez primera una elefanta tiene su propia cuenta bancaria
Tenemos mucho que contar sobre la isla de los elefantes. Ahora que el agua bajó llegó el momento de fertilizar el suelo y plantar. Los aldeanos y la organización contraparte, PDA, recolectaron retoños para reemplazar los árboles muertos. Por suerte, los aldeanos están más que dispuestos a venir y trabajar de nuevo, así que no enfrentamos costos adicionales. Llevamos tres días plantando árboles en una atmósfera relajada, de solidaridad. La vida en la aldea es muy sociable. La gente nos pregunta “¿Necesitas plantar árboles? ¿Cuándo empezamos?” Y después llegan con herramientas y todo lo necesario.
Después de una larga mañana de trabajo alguien enciende una fogata con un poco de madera, alguien más trae comida y un tercero va por helado y refrescos… y todavía hay alguien más que se acerca con cojines para que nos sentemos. Todas las actividades, como plantar árboles y cultivar arroz, tienen un carácter comunitario. Incluso los tractores, por citar un ejemplo, son propiedad común. Para nosotros es la prueba fehaciente de que hay otros caminos, otras formas de ser y hacer.
Como ya habíamos informado, los aldeanos de Baan Pai Noi adquirieron otra propiedad, esta vez se trata de algo muy especial: Nok Noi, la primera en llegar a la isla de los elefantes. Los aldeanos pudieron comprarla gracias a su banco comunal. Después de pasarse la vida trabajando de sol a sol en un área de senderismo, Nok Noi empezó una vida nueva hace unas cuantas semanas. Los aldeanos afirman que mejora día tras día; su mahout (el líder de la aldea Baan Pai Noi) la acompaña todo el tiempo y le lleva comida. Por suerte, ya ha subido un poco de peso. Todo aún le resulta bastante raro, pero su reacción es normal: acaba de llegar, su mahout todavía está conociéndola y quién sabe cuánto habrá sufrido. El primer lugar que le asignamos resultó no ser lo suficientemente tranquilo; llegan ruidos de la carretera y mucha gente pasa por ahí. La trasladamos al otro extremo y ahora está calmada y protegida en un espacio cercano al río y la zona de plantación de árboles.
Los aldeanos mejorarán la situación económica de su localidad con toda clase de actividades. Una vez más, se trata de un esfuerzo comunitario y están generando los fondos para pagar la libertad de Nok Noi. A partir de la visita del grupo Chang se depositaron los primeros 10,000 baht (200 euros) en la cuenta bancaria, además de otros 5,000 baht por el fondo bananero. Tenemos varias visitas grupales programadas para 2009. El siguiente grupo Chang será menos numeroso y vendrá en enero; en ese mismo mes tendremos a un grupo de 100 profesionales de enfermería. Esto nos dará el financiamiento suficiente para el fondo Nok Noi en el banco comunal de Baan Pai Noi.
No cabe duda de que en las últimas semanas Nok Noi y su mahout se han acostumbrado a estar juntos. Ella todavía no quiere bañarse (probablemente porque hace frío y obtiene la mayor parte de su consumo de agua de los plataneros). La recuperación de Nok Noi es notoria y ya no se ve como antes, cuando tenía que trabajar tanto que no le quedaba tiempo para encontrar alimento. Todos los días ella y su mahout salen a pasear para que encuentre diferentes comidas por sí misma. Su mahout se encarga de que consuma suficiente alimento y revisa su piel para asegurarse de que no haya rastro de los parásitos que tanto la molestaban cuando llegó. El mahout hierve una mezcla herbal de corteza y agua todos los días para frotar la piel de Nok Noi y los parásitos se caen solos. Todo ha mejorado… hay cosas que no cambian de la noche a la mañana, pero vamos muy bien.
Evidentemente, el próximo paso es encontrar compañía para Nok Noi porque, si bien escapó de una terrible situación, sigue sola. Es bueno que disponga de un periodo para relajarse y acostumbrarse a su mahout, pero no debería de estar sola demasiado tiempo. Ni siquiera tengo que sacar el tema a colación, el propio mahout lo hace: “Nok Noi necesita un amigo”. Baan Pai Yai, una aldea cercana, también está en proceso de traer un elefante de vuelta a casa. Gracias a Hivos, en esa aldea pudimos fundar un banco comunal. Se eligió un elefante callejero de una aldea vecina que trabaja como mendigo en Pattaya. Los aldeanos se enteraron de nuestro proyecto y nos preguntaron si ese elefante podría venir a la isla. Los aldeanos de Baan Pai Yai tendrán que definir un plan y decidir si están listos para asumir la responsabilidad. Por supuesto, tienen la ventaja de contar con el ejemplo de los aldeanos de Baan Pai Noi.
Hay más noticias alentadoras que compartir: el gobernador de Burinam está entusiasmado con nuestro proyecto y ha patrocinado la construcción del alojamiento de Nok Noi y parte de las campañas de plantación de árboles para el año.
La llegada de Nok Noi hace dos semanas fue sumamente emotiva. Hace tiempo que albergaba este sueño y el proyecto se ha consolidado con la presencia de una elefanta. Esperamos reducir el número de elefantes obligados a mendigar o trabajar en las áreas de senderismo. Queremos seguir demostrando a la gente que es posible cambiar. ¿Tendrá éxito el proyecto? Haremos nuestro mejor esfuerzo; el proyecto ahora depende en gran medida de los aldeanos. Se trata de una iniciativa única; si funciona, podría representar un nuevo futuro para los elefantes callejeros. Hay riesgos, pero el proyecto descansa sobre una base sólida.
En resumen, hemos dado otro gran paso adelante. El sábado pasado Bring the Elephant Home capacitó a 30 aldeanos y a la organización de jóvenes de Baan Pai Noi y Baan Pai Yai (las dos poblaciones patrocinadas por BtEH) en el cuidado de los árboles. A partir de ahora podemos proceder a la construcción de viveros y recolección de semillas, así que plantaremos nuestros propios retoños el próximo año. Además, tenemos un plan para cultivar la fruta que necesita Nok Noi. La tarea de los grupos de enero es plantar plataneros en las orillas de la isla. En la próxima temporada de lluvias plantaremos higueras intercalándolas entre los plataneros. Además de aportar comida, nos ayudarán a proteger los suelos tras la inundación.





